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jueves, 5 de agosto de 2010

Los sombreros no son solo para el verano IV

SOMBREROS DE PAJA IV
España, como sabemos, no ha sido un país para sombreros. Desgraciadamente hasta hace poco llevar un sombrero lo han visto como ridículo o ir disfrazada y lo sé por experiencia, siempre me han gustado los sombreros, cuando empecé a llevarlos a mediados de los 70, experimenté junto a las pocas que nos atrevíamos a llevarlos, la sonrisa burlona o escuchar el canto de “ya es primavera en el Corte Inglés” o miraban sorprendidos. Aunque de pequeñita ya llevaba gracias a mi madre, eso era más políticamente correcto, para las niñas y para algunas bodas estaba bien visto, pero en la calle… había que ser valiente. Con el tiempo parecía que lo iban asumiendo, a finales de los 80 ya te miraban de otra forma, incluso había quien llegaba a decir que les encantaba pero que no se atreverían a llevar sombreros o que no les sentaba bien.

Es verdad que no es fácil saber llevar un sombrero, hay veces que parece que se le haya caído encima, pero también es verdad que hay multitud de formas que siempre pueden adaptarse y no hace falta ser precisamente guapa, simplemente llevarlo a gusto, que se note que es parte de la propia persona y su propio estilo, que no sea un pegote, vamos.

Todavía ahora sigue sin llevarlos mucha gente, pero cada vez está más asumido como un complemento de los más atractivos. Y no hay que olvidar el peso fuerte de la moda para atreverse a llevar algo que marcan como tendencia y que lo llevan personajes influyentes, pasa con el sombrero y pasa con todo. Precisamente esto tiene su parte buena, que podamos ver más sombreros por la calle y su parte mala, que los lleven con tan poca gracia y clase provocando rechazo al verlos y cargarse un complemento tan atractivo.

Sombrero ibicenco






Uno de los primeros sombreros que empecé a llevar fue “el ibicenco”, así lo llamaban en Ibiza en sus tiendas especializadas en los setenta, todavía lo conservo.



En realidad el auténtico popular es negro, aunque también está el de paja en blanco de Formentera, con cinta negra sobre la copa y cayendo sobre la espalda y rematando su ala ribeteada en negro, de este modelo sacaron la versión sin las cintas largas y con el ala menos ancha, recordando algo, por su copa plana y cinta ancha, al famoso canotier.







Sombrero popular ibicenco, yatoo-ibiza.es

miércoles, 28 de julio de 2010

Los sombreros no son solo para el verano

Sabemos que un sombrero es una prenda de vestir que se utiliza no solo para cubrir la cabeza del sol, si no como complemento en nuestra forma de vestir, dando un toque de distinción y estilo, que no siempre es el adecuado y en muchas ocasiones sobra o sienta de pena, en otras, menos mal, disfrutamos de verlos o llevarlos puestos.

No podemos prescindir de cubrirnos la cabeza en verano para protegernos del sol y de paso, con esa excusa, poder lucir un modelo que nos guste y convencernos de que nos sienta muy bien.

La mayoría opta por las gorras con visera, tanto hombres como mujeres, pero el sombrero parece que vuelve por ser una prenda especial y valorada como complemento más estético que funcional, aunque sigue cumpliendo su funcionalidad en muchos casos; muestra un estilo de vida y de actitud, como el vestuario en general.

SOMBREROS DE PAJA


En verano los preferidos son los de paja, este material se usaba antiguamente poniéndola sobre el suelo para absorber la humedad, por lo que es muy útil como sombrero de verano.





Entre estos quiero destacar los “panameñas” o “panamá”, también llamados “jipi” o “jipijapa”, por su lugar de origen en Ecuador, es mi favorito, se fabrica con las hojas secas de las palmeras, las texturas naturales de la iraca, la paja, deja circular el aire a través de la urdimbre flexible, refrescante e inigualable nobleza para protegerse del calor y se divulgó durante la construcción del canal de Panamá en 1914 fueron importados de Ecuador para sus trabajadores, de ahí su nombre. Pero su triunfo se debe a usarlo entre las clases más elevadas e intelectuales, actores, aventureros, dirigentes políticos y monarcas como Winston Churchill y Nikita Kruschev, Eduardo VII de Inglaterra, Gustavo V de Suecia y Alfonso XIII, rey de España. Se los ha visto en escritores como Mark Twain y Graham Green, y en cineastas y actores como Orson Welles, John Huston, Marlon Brando, Harrison Ford, Michael Douglas, Jean Gabin, Brad Pitt y Johnny Depp.
Y en algunos personajes más normalillos y menos conocidos, vamos, “de a pie”, los que tenemos la suerte de haberlo conocido, buscado y encontrado y por supuesto poder llevarlo.





Lo vi por primera vez en Milán hace unos años, estuve a punto de comprarlo y me arrepentí de no haberlo hecho, pero tuve la suerte de encontrarlo en una sombrerería muy conocida y de prestigio en Valencia como es “Albero” y, por supuesto realizado en Ecuador; me encanta, es una chulada.

Se ha relanzado nuevamente en el mundo de la moda y se ha reiterado el mito de un sombrero suave por excelencia, ligero, elegante, resistente a los climas tropicales.


Foto wikipedia